¿ Tú que me recomiendas, calor o frío? Es que cómo escuchas de todo, ¿ puedes aconsejarme?.
Es normal tener dudas en si poner calor o frío a la hora de buscar un remedio para nuestro dolor, y difícil entender que tanto el calor como el frío pueden ayudarnos en el efecto analgésico que buscamos, voy a intentar explicarlo.
Lo más habitual es que se use el término termoterapia cuando nos referimos al uso de calor, tiene un efecto analgésico, antiinflamatorio, y relajante a nivel muscular. Hay que tener cuidado con el uso del calor ya que podemos provocar quemaduras, si utilizamos parafina o barros, lo normal es usar un saco de semillas, una manta eléctrica o paños calientes.
Ahora, si utilizamos el término crioterapia, nos referimos al uso de frío, el efecto analgésico del frío viene dado por que produce una disminución de la excitabilidad del nervio, reduce de manera temporal los espasmos y las contracturas musculares. Aunque el frío también puede llegar a producir quemaduras es menos habitual, podemos usar bolsas con hielo triturado, sumergir la parte afectada en agua con hielo o cremas de efecto frío.
Teniendo en cuenta que tanto el frío como el calor comparten muchas similitudes en el efecto que producen, yo aconsejo el calor cuando el dolor es crónico y degenerativa, mientras que el frío cuando el dolor es agudo, que conllevan inflamación.
Si durante la aplicación de uno de ellos no encontramos ningún tipo de mejoría en el dolor, probaríamos con el otro, y si aún así no encontramos esa mejora, creo que la mejor decisión es no ponerse nada y acudir a un profesional para que pueda valorarlo y dar la mejor solución.
Juan R. Carrasco Martínez.
Fisioterapeuta.
Osteopata.
Master TMO en el tratamiento del dolor.